lunes, 11 de mayo de 2026

Soy ajeno

no sé donde moriré en una costa aún lejana
en una pradera que todavía no conozco
mientras las escombreras en las que crecí 
crecen con hambre
fuera donde muera moriré extranjero
qué triste el polvo de mariposa entre los dedos
que triste creer en algo a pesar de la belleza
y acabar con polvo entre los dedos
moriré fuera del tiempo que venga
y quizá todo se cierre por fin
de momento
no existe edificio tan alto en el mundo
del que pueda suicidarme
pero no niego que entiendo perfectamente
a quien se despide cansado de estar cansado
pues aquí todo cansa
y llega un momento en el que nos hastía
y nos agota dormir fornicar
y sobre todo pensar y ubicarnos
cuando vuelve la primavera
me pongo en tensión
el mundo no debería explotar
pero arde entre alaridos
me llaman amargado
por no consumir ruido sino producir pausas
estoy despierto más de lo que debo
y me niego a dormir
hasta que mis músculos duelen
ahí afuera están todas las curvas
las ingles y los suspiros
que sigan allí afuera que no me rentan más
que eludo el barro porque busco una guitarra
no quiero alientos ni elipsis ni afectos 
porque me sacian el odio
nunca menosprecio la fuerza
creativa del odio ni su cariño
apasionado como una granada
todo es tan rápido que abandona la materia
y ni el vértigo tiene sentido
de tan efímero lo construido se queda en boceto
sobre un futuro que no alcanza a arraigar
he vivido al día como si cada día fuera único
y ya tengo la certeza de que moriré
con los bolsillos vacíos y por ello
rico más allá de toda medida
sé que encontrarme con un escrito antiguo
que no me haga sonrojar es imposible
sé que todo el veneno que hoy escupo
es inofensivo y en todo caso solo a mí me afecta
SOY AJENO
no te aburriré con páginas de agresión estética
para dejarte en soledad a la última línea
con algo que no esperabas pero intuías
no tengo conejos en la chistera
solo puedo sentirme relajado y seguro
en lugares donde la norma social
no acepta salidas de tono extremas
y es que la revolución que empieza en uno mismo
suele terminar en uno mismo también
nunca sale al mundo
sé que ser es sólo otro embuste
de algodón dulce y niebla
esperando otro día lejos siempre
nunca con ojos abiertos
me alejo del conflicto y en un mundo
en el que lo normal es el conflicto soy anormal
ningún ciclo solar ofrece suficiente espacio
para memorizar mis propios poemas
me invita mucho plantar encinas
para los bisnietos cuando no tendré hijos
prefiero a un marxista ultraconservador
a un progre socialdemócrata
que le hace el juego a la banca sin darse cuenta
por eso no he llegado a zona de confort alguna
y aún así ya me estás echando de ella
porque allí no soy suficientemente rentable
según envejezco voy tomándole más gusto al vino
pues cada vez se encuentra más retirado
del viernes del sábado y del domingo
todas las noches cada noche es realmente cruel
los gritos los gritos de dolor me impiden dormir
me impiden descansar me impiden mirar a un horizonte
todas las noches caen los recuerdos
entre los desgarros de este presente de sangre
toda la vida compitiendo por ser el que menos dormía
la última ventana en apagarse en las madrugadas
e incluso saludar el alba pensando en esa huida
adelantarme al mundo o exprimirlo al máximo
y de repente un día me dormí con el sol
el sol que se fue y desperté antes de que volviera
y allí estaba el día y todo se dio la vuelta
porque nada cambió ni fue diferente
y por todo ello y en concreto por nada
no sé donde moriré cuando todo lo veo tan muerto

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