sábado, 1 de agosto de 2026

Me siento más humano cuanto más me alejo del hombre

No oigo nada en el silencio de los bares
donde berrean los borrachos
en su delirio químico
cuando huyen aterrorizados  de la noche.
Quieren quemar Madrid cada noche de finde,
cumpliendo obedientemente con el programa.
Por eso me voy, me echáis de las calles,
me rompéis todas las librerías,
acudo al llano y al monte.
Me ensordece este horizonte 
de trigo y cebada
donde el aire busca islas de frío insinuado
al amanecer.
Creo que por ello me siento más humano
cuanto más me alejo del hombre.
A veces pienso si cerrar las puertas,
tantas,
será cerrar mis manos.
Luego valoro el silencio
y recuerdo que es imposible
ponerle puertas al campo.
Anochezco lejos de vosotros
y llego a creer en la posibilidad
de dormir tranquilo.
A veces los destellos me engañan,
hasta que su nada se hace evidente
dentro de esta gran nada
que sólo ignoran las bacterias.
Quiero pensar que cuando muere el fulgor
aparece el progreso que trae la penumbra.
Sólo en la oscuridad hay motivos
para la luz.

viernes, 31 de julio de 2026

Estuve leyendo en la casa de Antonio Machado.

 







PANDURO 2026

 



Mi cuerpo poco a poco...

Mi cuerpo poco a poco
pero cruel se desmorona,
satisfecho en su dolorosa ruina,
ruin en su mal hacerme
y con doloroso recordatorio
de punzada, abrasión, cojera,
insistiendo:
ya te queda poco
pero será cada vez más difícil,
y tendrás que decir adiós
a las montañas,
a los días en bicicleta de sol a sol,
a correr por el pinar 
acercándote a los corzos.
Mi cuerpo decidió regalarme 
eclipses y cumbres,
y sed satisfecha de mil formas.
Y decide ya caer y retirarme
ese atisbo de lo eterno y lo real.
Supongo que estoy enojado 
con mi cuerpo.
Claro, que él lleva toda una vida 
furioso conmigo,
por ignorarle calendarios 
y noches y fronteras,
por ponerle sin pausa 
en esta triste tesitura
de inmortalidad impostada.

viernes, 24 de julio de 2026

Nunca seré un hombre

Voy camino de ser anciano
y nunca seré un hombre
y menos ahora,
cuando nadie osa definirlo.
La tele y el algoritmo
nos han dado versiones
de lo que un hombre debería ser,
y supongo que en algún momento
de la suma de contradicciones
perdí el camino.
Creo que ya no basta con nacer.
Con serlo.
Con perseguir esa sombra
que guarda la violencia
en su espina dorsal.
Aquello de pretender ser roca
cuando el mundo es lava.
Y últimamente la culpa anticipada
sólo por estar, ver, hablar.
Como comprenderéis,
creo que ya no me interesa saber
si soy o no un hombre.
Ya no le veo tantas ventajas
a mear de pie.

jueves, 23 de julio de 2026

Días cerrados por falta de público adecuado

Vamos a cerrar los días por falta de uso
o por la ausencia de público adecuado,
de clientes satisfechos.
Queda clausurada la temporada de cielos
por exceso de simios y sus heces.
Tanto esfuerzo para fabricar relojes
que sólo guardan una cuenta atrás.
Millones de agendas que anotan los muertos pasados,
las guerras sucedidas, estas ciudades de ácido láctico.
Ordenadores cuánticos para confirmar
que somos una enorme mierda.
Orgullosa ante el espejo, eso sí.
Planos y arquitecturas que permiten ver lo abierto
de nuestras heridas de hemofílico.
Una fórmula química destilada con esfuerzo de siglos
para llegar a la ceniza igual.
El absurdo de una cosmonauta y su nave sonda
en viaje condenado al inicio,
atado al círculo de lo cruel que no sabemos dejar de ser.
Descansar bajo el sol azul
cuando la radiación inextinguible
termine de limpiar nuestras rótulas y cuencas, 
con los cielos bien candados por quiebra de negocio.

sábado, 18 de julio de 2026

Leo mucho por no pensar en nada

Leo mucho por no pensar en nada.
Pienso mucho para no pensar
qué hacer con lo que leo, 
como queriendo dejarlo al paso
del que venga detrás en este camino
por donde nadie viene.
Uso desodorante y así
la vida me parece posible.
En mis libretas hay diferentes trazos
y colores, diferentes tintas y tiempos,
distintos materiales,
el mismo caos confuso.
Nada es luz bajo el foco que ciega.
No tengo nada más que decir
sobre lo que ya he dicho
en mis líneas sobre la nada.

Lo cotidiano
como comprobar el correo
o la cuenta bancaria
es el infierno en la tierra
o la revelación del paraíso
dependiendo de tu lado de la barricada
en la lucha de clases.
Saberse vivo es saberse muerto.
Caigo sin paracaídas
cada mañana
al despertar,
cuando brutalmente entiendo
que la luz sólo es posible
por no hallar oposición.