El Che Guevara ya es un funko
cuando se piensa que el capitalismo
se sostiene sin el tráfico de drogas
ni el comercio de armas;
hay gente que ni ha oído hablar
de la zona especial norte,
gente que en The Wire sólo encuentra
chascarrillos intelectualoides.
Ese tipo de persona convencida
de que en la Unión soviética
sólo se triunfaba y vivía pleno por terror.
Ese tipo de individuo creyéndose comunista
pretende abrir fronteras bajo el capitalismo.
La izquierda ha quedado reducida
a intentar limar un mundo
que sólo existe en ángulos con filo.
Las viejas militancias,
las antiguas ideologías
son hoy un miembro fantasma
amputado por la posmodernidad.
El cojo intenta caminar
con la pierna que falta.
El manco llevarse la comida a la boca
con una mano que no existe.
El que cuestiona el mundo
esgrime un escalpelo romo
pensando que con él
abre las carnes de lo que es...
Y lo que es, es lo que es
y no lo que vemos o sentimos
o pretendemos ignorar.