miércoles, 30 de marzo de 2022

Campo de enero en Segovia

cuando el sol es un cuchillo de hielo sobre los ojos

y la escarcha se despide con una sonrisa líquida

y los cerros son diamantes inescalables

hay un tractor rumiando noche y día

soles de medianoche en el ciclo de lo arado

hay un tractor arrancando pan a la tierra

hay un tractor impregnando de arsénico el horizonte

y cerrando las fuentes de los vecinos

los campos titilan nuevos con sus heridas

abiertas a la cencellada

viernes, 25 de marzo de 2022

Así que intentar hablar sin nubes

Lo malo del hombre
no es cuando habla,
es cuando se mueve,
incapaz de comprender
“déjalo en paz”,
“no lo toques,
no hay necesidad alguna”.
No puedo evitar pensar
que la persona más humilde
siempre peca de orgullo asesino
a diario frente al plato.

Así que

siempre preparada

para que tras la más sublime línea

aguarde un torero

un violador

un adicto a la muerte.


Quiero pensar,

a diferencia del asesino,

que no soy más

que el arroyo que cruzo,

los bosques que habito.

Luego recuerdo

y me asusto;

puedo ser tantas cosas,

puedo ser un mar tan turbio

puedo ser lo que no se alcanza.


Así que

intentar hablar sin nubes:

una avalancha de palabras

disparadas por el mundo taponan

furiosas de celos la boca.

Quizá sólo ejerzan de guardianas

evitando el salto a la locura,

el vacío.






miércoles, 23 de marzo de 2022

Las bombas

a veces siento

intuyo

que sólo somos

en tanto nos necesitamos

hasta que caen las bombas


me asusta este temor al invierno

que crece dentro

me asusta no temer en el fondo al frío

la oscuridad o la nieve

me aterra saber

que lo más doloroso de esta estación

sea la gente


dicen que sol sale para todos

y no es cierto

no llegan sus rayos a una celda

ni al cuerpo roto

untado sobre los escombros

que vomitan los misiles

no llega al espacio oscuro 

que calza el Mediterráneo

ni alcanza a quien dobla turno

para llegar a final de mes

de noche a noche


hay gente que no comprende

que caigan las bombas

mientras pone música a toda ostia

en su piso de cartón

pensando “al vecino que lo jodan”


decía Gloria Fuertes

que los dedos eran muslos creadores

yo sin embargo muchos días tristes

sólo pienso

que simplemente son balas

a punto de abandonar la rama del brazo


han empezado una guerra

y así nos acostumbramos

a menos que vivir

para ser felices en la supervivencia


los poetas no dicen nada

estos días

y lo que dicen no está claro

y en ese rompecabezas

queremos ver belleza

o preguntas


y siguen cayendo las bombas






martes, 15 de marzo de 2022

En primavera nace la luz y vuelven a llorar los sauces

Surgen en los surcos,

trincheras con su entera hambre,

millares de pequeñas bayonetas verdes

preparando el asalto de la primavera.

Con paciencia los conejos

hornean bizcochos

en antiguas escombreras.

El viento pasa su escoba

ululante por las curvas del valle,

intentando barrer las pelusillas,

las copas de los almendros en flor.

En primavera nace la luz

y vuelven a llorar los sauces.

sábado, 12 de marzo de 2022

Guardo alguna esperanza

Madrid en la distancia se ve roja y blanca:

los nuevos rojos, los viejos blancos,

y los monstruos que surgen

entre el nacer de unos y el morir de otros.


Hay disparos y bombas,

oligarcas riendo y animales torturados,

un bosque quemado y un concejal

con dientes en los bolsillos,

normativas y derecho para violar

consentida y legalmente,

y hay un fondo marino asfaltado

de gente muerta.


Un enorme bando de grullas escribe

su confuso poema durante unos minutos

sobre el cielo de los vertederos,

tan altas sus alas

como el cosmonauta de vuelo infantil. 

Trazando versos de peonza sin mapa,

su decidida y alegre sinfonía encuentra

por fin el rumbo,

avanza decidida hacia el norte.


Guardo alguna esperanza.


viernes, 11 de marzo de 2022

Por un instante se miran...

Por un instante se miran,

sus caminos cruzados.

Una, parada y nerviosa en el tráfico,

descansa sus manos impacientes

en el volante de un coche

caro como una vida,

grande como un furgón.

Otra camina sin prisa por la acera,

lleva un dedo a modo de marcapáginas

en un libro; guardado el dedo

con la seguridad del paso dado.

Cada una piensa que es envidiada por la otra;

que la otra va triste por el mundo sin brújula.


martes, 8 de marzo de 2022

15% de movilidad

cada noche es un abismo

de angustia

cada día

desde hace décadas considero

pienso el suicidio

estoy mal dotada

en todos los aspectos

me faltan dientes

y a mi codo izquierdo un quince por ciento

de movilidad

no miro a los ojos de la gente

siempre miente

desconfío por sistema

vivo en la sospecha

de mi barriga rotunda

de mi espalda condenada a la contractura

por estos pies deformes

estas piernas desiguales

estas rodillas de quejido constante

y las vértebras amenazando ruina

un cuerpo gastado como tantos

lloro a menudo por no ser sólo ese cuerpo

habitual y común

simplemente la vida duele

no me tengo lástima

tenla por todos por ti

que tienes lo tuyo

todos tenemos lo nuestro

nuestra vida

un viaje entre tendinitis

y los precios que suben

y pinchazos violentos en la rótula

y despidos y miedo al mañana

y problemas de espalda

una montaña rusa

entre insomnios y tristezas

y la gente…


la gente y sus bombas











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Adaptado para el POP:


lunes, 7 de marzo de 2022

Las distancias en los mapas

El  día no se va, sólo se duerme;

los días sólo huyen cuando llora un niño.


¿Y si al morir todo lo que vemos

es una playa eterna,

un mar que nunca termina?


Guardo esta tristeza

en mis dedos de páginas vacías,

manos de semillas esparcidas

por cualquier rincón sin porvenir,

sin futuro.


Soy una tuerta virtual.

Una metatuerta.

Las distancias en los mapas

y las distancias en las aceras

nunca representan la distancia

de mis pasos.


Y vuelvo a ser una idiota sin remedio

cuando el olor a hierba cortada

asalta mis lecturas caminando sin culpa

al sol de febrero.



jueves, 3 de marzo de 2022

Somos un costoso fruto de lento cultivo

Habitamos la caída

el descenso celerísimo e inadvertido

esperando alcanzar los pináculos del cielo

alcázares en las nubes


Dios impulsa esta historia nuestra

de sangre y hueso

de murallas astilladas y ruido

de niños abiertos como una mariposa


Nos impulsa a esto que somos

el querer vivir para siempre;

furiosos por su imposible

reaccionamos a dentelladas


Somos un costoso fruto de lento cultivo

maduro y presto a ser devorado

por sí mismo